Este proyecto surge desde la ilusión.
Muchos años trabajando en hostelería te hacen conocer qué buscamos cuando queremos descansar, relajarnos y cambiar de rutina por unos días.
Sabía que mi pueblo era un lugar perfecto para conseguir un espacio tranquilo, bello y en contacto con la naturaleza.
Con mucho esfuerzo conseguimos abrir Casa Colomba en Julio del 2006.
Los clientes nos han acompañado desde la apertura y han hecho de esta casa rural todo un éxito.
En el año 2009 aparece la posibilidad de
embarcarnos en una nueva aventura y Casa Colombina empieza a fraguarse para abrir sus puertas en julio del 2011.
Las dos casas juntas nos ofrecen espacios independientes y a la vez la posibilidad de unirlos por su cercanía para dar alojamiento a pequeños grupos de amigos, familias, peregrinos y también para poder realizar celebraciones, eventos y reuniones de trabajo.
Nuestra máxima es la calidad, el gusto por el detalle y la ubicación en espacios privilegidos.
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Parece mentira que vea hecho realidad un proyecto que un día se dibujó en una servilleta de papel.
El esfuerzo, la ilusión y la ayuda de mi gente ha hecho posible que estas paredes vuelvan a levantarse.
No puedo dejar de agradecer a mis padres, a mi familia, amigos y especialmente a ese genio enamorado de la belleza que ha hecho posible este proyecto.