
Parece mentira que vea hecho realidad un proyecto que un día se dibujó en una servilleta de papel.
El esfuerzo, la ilusión y la ayuda de mi gente ha hecho posible que estas paredes vuelvan a levantarse.
No puedo dejar de agradecer a mis padres, a mi familia, amigos y especialmente a ese genio enamorado de la belleza que ha hecho posible este proyecto.