Casa Colomba y Casa Somoza son el resultado de un sueño.
A dos centenarios pajares levantados a comienzos del siglo pasado, se les quiso dar otra oportunidad y devolverles la vida que un día tuvieron.
Sus muros de piedra y robustas maderas han servido de base para crear espacios cómodos, sencillos y llenos de detalles.
Como una fortaleza acogedora, se levantan frente al monte, y rodeados de árboles nos ofrecen unas vistas llenas de color, luz y calma.
Esa calma perdida que se acerca de nuevo a nosotros en este lugar privilegiado.

Los comentarios están cerrados.